LOS COLORES DE LOS CABALLOS

Supongo que en todas las equitaciones del mundo el tema sobre el color de los caballos es tan apasionante como lo es entre los charros mexicanos y motivo de largas y amplias discusiones y diferentes puntos de vista que dan sabor a cualquier plática entre amigos. Sobre caballos y sus colores existen lindos poemas, pinturas, corridos e incluso creencias que muchas veces resultan determinantes para algunas personas en la compra, venta o elección del caballo de silla.

Sin duda el punto de vista más objetivo para nombrar los colores de los caballos es el que se basa en la clasificación que divide a los equinos en dos grupos: Los que tienen el cuero prieto o piel oscura y los que tienen el cuero blanco o piel clara, cada uno de estos grupos a su vez tienen su propias Bases, Derivados y Combinados dependiendo del color del pelo, dando así como resultado la gran variedad de colores que a la vista tanto disfrutamos. Se dice, entre charros mexicanos, que todos los colores de los caballos terminan en letra “O” menos tres, que son: el alazán, el güinduri y el azúcar y canela (como lo menciona Don Carlos Rincón Gallardo en su libro “El Libro del Charro Mexicano”). Así, tenemos al Alazán, al Bayo, al Colorado, al Prieto (negro), al Tordillo, al Orisbayo, al Grullo, al Pardo, al Retinto y tantos más.

Casos especiales de los colores:

– Los Albinos, que carecen de pigmentación. 
– Los Apaloosa, (mal hago en incluirlos en el tema de “Colores de los Caballos”) pero erróneamente identifican como color algunas personas al caballo que presenta la coloración característica de esa raza caballar. El Apaloosa es una raza NO un color.
– Los Palominos, que sucede lo mismo que con los anteriores, pues también equivocadamente llaman así al Bayo Dorado con crin y cola blancas algunas personas. Los Palominos son una raza y no un color.
– El Ruano, que es el caballo con crin y cola blancas. 
– Los Zarcos, que son aquellos que tienen los ojos azules claros.
– Los Zainos, que en México, son los caballos enteramente de un solo color.

Todo buen jinete que se precie de serlo procurará siempre conocer lo mejor posible el color de su caballo (y de ser posible el de cualquier caballo también), así pues lo mejor es hacerse el propósito de adquirir conocimientos y habilidad mental para nombrar lo más certeramente los colores, cosa que llega a resultar ciertamente difícil en algunos casos pero no por ello deja de ser interesante y aún motivo de buenas charlas

Aunque se dan casos de personas que no saben o no les interesa el color de su caballo, pues he conocido a jinetes que a la pregunta sobre el color de su caballo de silla responden: “es Palomino” o “es Apaloosa”, siendo que no se les preguntó por su raza sino por su color.

Los blancos y las manchas en los caballos son también importantes sobre todo si de su descripción física para identificación se trata. En ocasiones una pequeña mancha o blanco hace la diferencia entre dos o más animales.

Los blancos principales en los caballos son:

  • Pelos blancos: unos cuantos pelos blancos en la frente, sin llegar a lucerillo.
  • El Lucero: mancha blanca en la frente
  • La Estrella: mancha blanca, muy pequeña en la frente.
  • El Lucerillo: mancha blanca, más pequeña en la frente.
  • El Lucero sucio: cuando en su centro resalta pelaje de otro color
  • El Lucero con resplandor: cuando el pelaje de otro color lo circunda.
  • Lucero corrido: cuando de él sale una lista blanca que llega al borde.
  • Lucero prolongado: como el anterior pero la lista llega a la parte superior de la nariz.
  • Lucero perdido: si en cualquier parte de su extensión desaparece y vuelve a presentarse.
  • Cordón: una raya delgada, blanca que baja de la frente al belfo, puede ser corrida, prolongada o perdida.
  • Frontino: toda la frente es blanca.
  • Mascarillo: cuando la mancha blanca está debajo de los ojos.
  • Pico blanco: el hocico blanco hasta arriba de los ollares.
  • Cuando lo blanco no pinta el belfo inferior se dice que carece de bebe, y cuando tiene blanco sólo entre los ollares se llama lunar entre ollares.
  • Cordón y bebe: cordón prolongado hasta el belfo superior.
  • Bebe y derrama: cuando el blanco abarca ambos belfos.
  • Rabicano: que tiene algunos pelos blancos diseminados sin orden en la cola.
  • Argel: el que sólo tiene blanco el pie derecho.
  • Unalbo: una extremidad blanca.
  • Dosalbo: dos extremidades blancas
  • Manialbo: ambas manos blancas
  • Pialbo: ambas patas blancas
  • Tresalbo: tres extremidades blancas
  • Cuatralbo: las cuatro extremidades blancas.
  • Solteado: cuando la mano y la pata blanca son encontradas.
  • Unalbo de la buena: la pata izquierda blanca.
  • Blancos altos: de media caña para arriba
  • Blancos bajos: cuando están en los menudillos

Las manchas principales son:

  • Raya de mula o listón: Raya generalmente negra que va desde la cruz hasta la cola.
  • Gateado: Cuando tiene unas rayas transversales (como las de algunos gatos) en los antebrazos y en los corvejones.
  • Remendado: Presenta en toda la capa manchas de otros colores.
  • Matambo: Caballo blanco con pocas manchas de cualquier otro color en el cuerpo; orejas manchadas y una mancha arriba de la cola.
  • Bragado: Cuando tiene una mancha blanca en la barriga.
  • Arriñonado: Cuando la mancha blanca es en el lugar de los riñones.

Yo le sugiero que, al nombrar el color de un equino, lo mire detenidamente no sólo para identificar el color principal, sino que observe también manchas y blancos que puedan estar presentes así como otras características y ya verá que muy pronto dará santo y seña correctamente de cualquier animal.

Tal es el caso de caballos que presentan manchas de forma casi circular en el pelaje y que, entre charros mexicanos, se les da el nombre de acuerdo al tamaño de dichas manchas, existiendo:

  • Los mosqueados: cuyas manchas son pequeñas como del tamaño de una mosca.
  • Los moteados: las manchas son un poco más grandes, como del tamaño de una motita.
  • Los tostoneados: manchas más grandes, como el tamaño de una moneda de a tostón.
  • Los rodados: tienen las manchas más grandes, como pequeñas rueditas.

A los amantes del caballo….  Hasta la próxima.

Bibliografía   www.prodigyweb.net.mx/perezdia

 

Comentarios

comentarios