El Caballo Cuarto de Milla:  Conformación

El físico de éstos caballos da una impresión general de una poderosa masa sólida, robusta y compacta ,pero al mismo tiempo bella.   Por los estándares de altura y peso denotan que debido a su sorprendente masa muscular, éstos caballos son mucho más pesados en relación a su altura que las demás razas de caballos de silla.  Con una cabeza proporcionada, más bien corta y pequeña, correctamente colocada sobre un cuello, ni demasiado grueso, ni demasiado delgado, unas orejas de zorro bien colocadas y alerta que denotan sensibilidad.  Bajo una amplia frente, los ojos están situados bien separados y vivos dando sensación de gentileza e inteligencia.  Una característica notoria en su cabeza, especialmente en los sementales, es la poderosa y desrrollada musculatura en la quijada.  En el tronco se encuentran unas espaldas oblicuas que permiten unos movimientos flexibles. La cruz ni demasiado plana y gruesa ni demasiado alta y afilada. La profundidad del torax permite albergar unos buenos pulmones y un potente corazón.  El pecho debe ser amplio cuando se mira de frente, con sus patas delanteras colocadas bien separadas y rectas bajo la masa del cuerpo.  Visto el pecho de lado, debe ser profundo desde la cruz hasta la línea de la cincha.   Los cuartos traseros son la característica más notable de estos caballos. La grupa debe ser oblicua y amplia vista desde atrás y la línea exterior de los músculos de las áreas del muslo y pierna deben estar bien definidos.  En sus extremidades se encuentran también unos antebrazos con una tremenda musculatura lo que explica la habilidad de éste caballo para cargar su peso sobre su tercio anterior sin resentirse. Sus cañones cortos permiten una mejor recuperación de unos tendones flexibles y fuertes en movimientos bruscos.

En suma se puede decir que las dos características responsables de la velocidad y manejabilidad de estos caballos, son sus gruesos, desarrollados y prominentes músculos y la relación de su centro de gravedad ( mucho más adelante que otras razas).  Esta morfología tan atlética y flexible permite al caballo realizar unos aires fluidos y cómodos para el jinete: un paso largo sin elevaciones y remetiendo bien los posteriores;  un trote corto tan suave que el jinete podrá ir sentado sin ser lanzado de la silla o bien un trote largo flotante. Su galope corto es cadencioso y resulta placentero y el galope de carrera puede desarrollar las 45 millas por hora en tan sólo dos trancos.  Estos caballos son sprinters y son los más veloces del mundo sobre corta distancia.

Fuente:  www.tierraslejanas.com  

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