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Algunos
de los aspectos más relevantes de la psicología del caballo y cómo
aprovecharlos para mejorar nuestra relación con ellos.
Por: Francisco Ramirez Kohler, M. C.
El presente artículo y los subsecuentes
tienen el objeto de dar a conocer y explicar los aspectos más relevantes de
la psicología del caballo a fin de proporcionarnos lo elementos básicos para
mejorar nuestra relación humano-equino.
Estos artículos se basan en el libro “Understanding the Ancient Secrets of
the Horse’s Mind” escrito en 1999 por Robert M. Miller, prestigiado médico
veterinario norteamericano y experto en comportamiento equino, quien ha
publicado numerosos libros, videos, documentos científicos y artículos de
difusión, y ha impartido clínicas y cursos en todo el mundo en distintos
temas relacionados con el comportamiento equino.
La historia de la raza humana y la del caballo están íntimamente
entrelazadas. Nuestra fascinación por el caballo data por lo menos desde
nuestros antepasados de las cavernas, quienes ya plasmaban imágenes de estas
criaturas en las paredes de piedra.
El caballo le confirió en un inicio al
hombre una fuente de alimento; posteriormente, con su domesticación, el
caballo fungió como bestia de carga, medio de transporte, fuerza para arar
el campo y arma de guerra. Además de todo esto, actualmente el caballo juega
un importante papel en la economía, así como en competencias y como
recreación.
Como consecuencia de la amplia gama de usos que se le ha dado, el hombre ha
producido un sinnúmero de razas de caballos enfatizando las características
más adecuadas a dichos usos. Tenemos razas de caballos de todos tamaños,
colores, velocidades, fortalezas, resistencia, etc., producto de los
esquemas de selección a los que hemos sometido a los equinos.
Sin embargo, aún hoy todos los caballos del mundo comparten ciertas
características comunes y universales producto de su evolución, impresas en
su código genético, que son las que le dan una identidad propia como
caballo.
Entender esas características es de una utilidad invaluable para cualquier
humano que pretenda tener una relación con esta maravillosa especie animal.
A continuación se describen las diez principales características de la
psicología del caballo.
1) La huída.-
En su estado natural, la huída constituye el comportamiento de sobrevivencia
básico. El habitat natural del caballo es el pastizal, la pradera y la
estepa y sus depredadores naturales siempre fueron los grandes felinos, los
caninos y el hombre. Anatómica, fisiológica y psicológicamente, el caballo
evolucionó como velocista, por lo que la huída se convirtió en su
herramienta básica para sobrevivir. Por esta razón, el caballo tiene un
instinto innato de escapar de cualquier peligro real o imaginario.
2)La percepción.-
Las especies presa o depredadas deben ser más perceptivas que los
depredadores para sobrevivir. En su estado natural, el caballo vive con el
peligro constante de ser comido por los depredadores, de ahí que esté
programado para estar permanentemente al tanto de cualquier peligro y
emprender inmediatamente la huída. Los caballos tienen una habilidad
inigualable para percibir estímulos sensoriales. Nosotros, como humanos, en
el mejor de los casos, sólo podemos imaginarnos la fineza de los sentidos
que poseen los caballos.
3)Tiempo de
respuesta.- El caballo tiene el tiempo de respuesta más rápido de las
especies domésticas comunes. El tiempo de respuesta se define como la
habilidad de percibir un estímulo y reaccionar ante él. Las especies
depredadas deben tener tiempos de respuesta más rápidos que los depredadores
para no ser alcanzados por éstos.
4)Desensibilización
rápida.- El caballo puede ser desensibilizado más rápidamente que
cualquier otra especie a estímulos potencialmente peligrosos. Siendo el
caballo una especie cuya principal herramienta de sobrevivencia es la huída
y con un tiempo de respuesta tan rápido, requiere de esta desensibilización,
pues, de lo contrario, pasaría toda su vida corriendo. Gracias a esta
característica, los caballos aprenden a ignorar aquellos estímulos extraños
o repentinos, pero no peligrosos, como rodaderas, rayos, codornices y otros
grandes herbívoros como bisontes, venados o ganado.
5)Aprendizaje.-
El caballo no sólo se desensibiliza más rápidamente que las otras especies,
sino que también puede aprender con la misma velocidad. Si la primera
experiencia de un caballo, como la primera silla, desparasitación, subida al
remolque, etc. Fue traumática, el caballo siempre temerá a ese
procedimiento.
6)Memoria.- La
memoria del caballo es casi infalible; aunque los caballos no olvidan nada,
por fortuna tienen la virtud de perdonar. De no ser por ésto, la mayoría de
los entrenadores profesionales no podrían subsistir. Los caballos pueden
sobreponerse a métodos de entrenamiento inapropiados y desempeñarse
satisfactoriamente en sus disciplinas.
El burro y la mula tienen tan buena memoria
como el caballo, pero a diferencia de éste, ellos no perdonan, por lo cual
su entrenamiento es mucho más complicado. Todos los entrenadores de mulas
pueden entrenar caballos, pero no todos los entrenadores de caballos pueden
entrenar mulas.
Los caballos clasifican cada experiencia
aprendida en aquéllas a las cuales no temer y por lo tanto, ignorar, y
aquéllas a las cuales temer, y por lo tanto de las cuales escapar. Ésto es
muy útil en condiciones naturales y aprovecha la extrema memoria de los
caballos; sin embargo, en condiciones domésticas, puede ocasionar problemas
cuando el caballo no ha sido apropiadamente familiarizado con algún
procedimiento.
7)Jerarquía social.-
De todos los animales domésticos comunes, el caballo es la especie más
dominable. El caballo es un animal de grupo, sujeto a una jerarquía de
dominancia ya que es un animal de huída. El caballo necesita un líder que le
indique cuándo y a dónde escapar, por lo cual rápidamente se somete a ese
liderazgo. Aún ciertos individuos que por naturaleza son dominantes se
someten a un líder humano, si éste sabe cómo lograrlo.
8)Control del
movimiento.- El caballo es la única especie doméstica común que
ejerce su dominancia y determina su jerarquía controlando el movimiento de
sus compañeros. Es de entenderse que en una especie en la cual la habilidad
de escapar puede significar la vida o la muerte, el control del movimiento
sea el medio para establecer el liderazgo. Los caballos dominantes realizan
gestos amenazadores hacia los miembros subordinados y éstos, al ceder su
espacio reafirman la posición de dominancia del líder.
El control del movimiento es la base del
entrenamiento de todas las disciplinas ecuestres. Los caballos aceptan
nuestra dominancia cuando los hacemos moverse o no moverse, cuando ellos
preferirían lo contrario. De esta manera, los entrenadores usan muchas
técnicas para controlar la huída de los caballos. Estas técnicas incluyen
corrales redondos, riendas largas, picadero, flexión lateral y vertical del
cuello, control lateral del tren anterior y posterior, etc.
9)Lenguaje corporal.-
Cada especie manifiesta sumisión mediante gestos y posturas entendidas
instintivamente por los demás miembros de la especie. Los caballos muestran
ciertas señales cuando están dispuestos a someterse a una dominación. El
humano debe aprender ese lenguaje, el cual es único en la especie equina.
10)Precocidad.-
El caballo es una especie precoz, lo que significa que está neurológicamente
maduro desde que nace. Esta característica es común entre las especies
depredadas. Al contrario de las especies depredadoras, en las cuales
generalmente las crías al nacer son muy vulnerables y dependen de los
cuidados y protección intensiva de la madre o ambos padres, las especies
depredadas deben ser capaces rápidamente de reconocer un peligro potencial y
escapar de él.
El mejor momento para enseñar a los caballos
es exactamente después del parto, en el momento en que ellos visualizan y
memorizan todo lo que ven, se mueven y quieren seguir y respetar
(generalmente a la madre).
En capítulos subsecuentes se profundizará en el análisis de éstas
características, y en la forma de aprovecharlas a favor mutuo, para mejorar
nuestra relación humano-equino.
Bibliografía:
Miller, R. M. 1999. Understanding the
Ancient Secrets of the Horse’s Mind. Rusell Meerdink Co. Ltd. USA
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