El tema de las sogas
en nosotros los lazadores es el pan de cada día, es una de las dos cosas
a las que mas frecuentemente le echamos la culpa cuando fallamos un
lazo; la otra es el caballo.
Existen muchas
líneas de sogas porque existen diferentes gustos. Podemos separar las
líneas principalmente en ligeras, pesadas, tres hilos, cuatro hilos,
delgadas y gruesas. Todas ellas son de calibre 3/8 sin embargo al
remolinearlas unas se sienten mas delgadas o gruesas que otras.
Las sogas cuando
están nuevas es recomendable estirarlas de caballo a caballo o lazar
algún poste redondo sólido y estirar con el caballo. Si una soga nueva
sin estirar la usamos para practicar en el dummy se le quedan marcadas
las esquinas de la base de los cuernos a la lazada de la soga. La
finalidad de estirarla es sentir la soga perfecta desde el primer
novillo en vez de tener que tirar varios lazos y estirar los suficientes
novillos hasta que esta se sienta bien.
El cuidado que le
demos a la soga es lo que va a determinar su vida útil. Si dividimos una
soga en tres partes, tenemos que la primer tercera parte es la
correspondiente a la lazada; esta parte es la mas importante en cuanto a
rapidez y precisión de la soga, es por eso que debemos tener el cuidado
adecuado para que su vida útil sea mas larga y también debemos reconocer
cuando es el momento de cambiarla.
Lo que le pasa a la
lazada es que se va desgastando y le empieza a salir el pelo haciéndola
mas lenta. Un ejercicio que podemos hacer es no arrastrarla de mas, es
decir, una vez que ya tiramos un lazo y la soga esta tirada en la arena
no debemos enrollarla caminando el caballo en dirección contraria porque
estamos arrastrando cada vez 20 ó 25 pies, lo que seria la tercera parte
correspondiente a la lazada.
Las otras dos
terceras partes de la soga corresponden a lo que usamos para amarrarnos
o dar vueltas a la cabeza de la montura, por lo tanto tiene mucho que
ver con la seguridad, es decir, si sabemos jubilar o cambiar una soga a
tiempo podemos evitar un accidente a la hora de dar vueltas a la cabeza
de la montura con una soga que ya esta muy lastimada o molida.
El cuidado de esta
parte de la soga tiene que ver principalmente con que tengamos la
cantidad suficiente de hule y que este bien distribuido en la cabeza de
la montura para evitar que la soga corra de mas o se meta entre el hule
y los hombros de la montura.
La otra manera en la que se puede arruinar la soga es si la tallamos
contra una base sólida de metal o madera en la parte de en medio, es
decir, si tratamos de detener un novillo lazado en una puerta y la soga
rosa en ella.
“El cuidado que un
lazador tiene de su soga habla mucho del nivel en que se encuentra.”