|
|
Volver a
Artículos
El Caballo Cuarto de Milla.
Segunda
Parte: Conformación

El físico de éstos caballos da una impresión
general de una poderosa masa sólida, robusta y compacta ,pero al mismo
tiempo bella. Por los estándares de altura y peso denotan que debido
a su sorprendente masa muscular, éstos caballos son mucho más pesados en
relación a su altura que las demás razas de caballos de silla. Con una
cabeza proporcionada, más bien corta y pequeña, correctamente colocada sobre
un cuello, ni demasiado grueso, ni demasiado delgado, unas orejas de zorro
bien colocadas y alerta que denotan sensibilidad. Bajo una amplia
frente, los ojos están situados bien separados y vivos dando sensación de
gentileza e inteligencia. Una característica notoria en su cabeza,
especialmente en los sementales, es la poderosa y desrrollada musculatura en
la quijada. En el tronco se encuentran unas espaldas oblicuas que
permiten unos movimientos flexibles. La cruz ni demasiado plana y gruesa ni
demasiado alta y afilada. La profundidad del torax permite albergar unos
buenos pulmones y un potente corazón. El pecho debe ser amplio cuando
se mira de frente, con sus patas delanteras colocadas bien separadas y
rectas bajo la masa del cuerpo. Visto el pecho de lado, debe ser
profundo desde la cruz hasta la línea de la cincha. Los cuartos
traseros son la característica más notable de estos caballos. La grupa debe
ser oblicua y amplia vista desde atrás y la línea exterior de los músculos
de las áreas del muslo y pierna deben estar bien definidos. En sus
extremidades se encuentran también unos antebrazos con una tremenda
musculatura lo que explica la habilidad de éste caballo para cargar su peso
sobre su tercio anterior sin resentirse. Sus cañones cortos permiten una
mejor recuperación de unos tendones flexibles y fuertes en movimientos
bruscos.
En suma se puede decir que las dos
características responsables de la velocidad y manejabilidad de estos
caballos, son sus gruesos, desarrollados y prominentes músculos y la
relación de su centro de gravedad ( mucho más adelante que otras razas).
Esta morfología tan atlética y flexible permite al caballo realizar unos
aires fluidos y cómodos para el jinete: un paso largo sin elevaciones y
remetiendo bien los posteriores; un trote corto tan suave que el
jinete podrá ir sentado sin ser lanzado de la silla o bien un trote largo
flotante. Su galope corto es cadencioso y resulta placentero y el galope de
carrera puede desarrollar las 45 millas por hora en tan sólo dos trancos.
Estos caballos son sprinters y son los más veloces del mundo sobre corta
distancia.
Fuente:
www.tierraslejanas.com
Volver a
Artículos
|
|