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CÓLICOS
EN EQUINOS
Los cólicos pueden ser de diferentes tipos,
entre los más comunes cabe señalar:
• Cólico espasmódico: produce en el caballo
dolores fluctuantes.
• Cólico hepático: producido por el paso de
un cálculo por las vías biliares.
• Cólico renal: debido al paso de un cálculo
por las vías urinarias.
• Cólico de torsión: producido por la
torsión del intestino del caballo.
Son fuertes dolores de vientre que sufre el
caballo que pueden ser debidos a múltiples
causas:
• Un cambio repentino en la dieta del
animal.
• Un empacho.
• Una infestación parasitaria.
Podremos advertir que el caballo está
sufriendo un cólico si vemos que se muestra
inquieto, se revuelve y empieza a sudar.
Tratamiento:
• Prohibirle comer o beber.
• Evitar que se revuelque y prepararle una
abundante cama si vemos que no puede dejar
de hacerlo.
Descripción:
Etimológicamente el término “Cólico”
significa "dolor de colon". En nuestros días
el significado de este vocablo se ha
extendido y ahora se considera cólico a
cualquier dolor localizado en la cavidad
abdominal. En definitiva, se trata de
dolencias del aparato digestivo
caracterizadas por dolor, y que se acompañan
de alteraciones funcionales e incluso en la
topografía de las vísceras de la cavidad
abdominal. Actualmente representan entre el
15 y el 20% de los actos clínicos que
desarrolla el veterinario dedicado a la
medicina equina.
El cólico es sin duda la principal causa de
muerte en caballos. Conocer esta enfermedad,
sus síntomas y tratamientos, es por tanto de
vital importancia para cualquier productor o
cuidador.
POR QUÉ LOS CÓLICOS
PERJUDICAN AL CABALLO
El caballo es, sin dudas, el animal que más
sufre las consecuencias de los cólicos; la
causa está íntimamente relacionada con
múltiples y variadas cuestiones que tienen
que ver con las características físicas y de
comportamiento del animal.
Una de las más importantes es la que viene
determinada por las propias condiciones
anatómicas de los caballos: ellos poseen un
intestino con una longitud aproximada de 30
a 35 metros y con una marcada variación en
su tamaño. A esto debe sumarse un estómago
de tamaño reducido, caracterizado por un
rápido tránsito gástrico, lo que provoca que
durante el día deba vaciar varias veces su
contenido, enviando al intestino alimentos
con insuficiente grado de digestión.
Otro de los motivos fundamentales son los
errores en la nutrición; fundamentalmente
relacionados con la calidad y cantidad de la
ingesta suministrada.
Pero además debemos tener en cuenta el
trabajo que a diario realiza el animal, el
excesivo ejercicio, los enfriamientos, la
administración de bebidas frías... son todos
factores de riesgo que ponen al caballo en
las condiciones perfectas para ser “atacado”
por un cólico.
CAUSAS DETERMINANTES
DE LA ENFERMEDAD
El cólico puede ser definido como el dolor
percibido por el animal que padece un cuadro
de abdomen agudo con localización en el
aparato gastrointestinal o en los órganos
genitourinarios. Sabemos que los animales
perciben el dolor, porque el mismo genera un
conjunto de anomalías perjudiciales para
todo el organismo.
Las principales causas de cólicos en equinos
podemos encontrarlas en la propia
alimentación y en los parásitos del aparato
digestivo.
• Motivos alimenticios:
• Una dieta escasa.
• Una dieta excesiva.
• Dieta compuesta por alimentos muy ricos en
energía o muy ricos en proteína
• Dieta con una cantidad excesiva de fibra
bruta poco digestible.
• Aguas duras, el agua en cantidad
insuficiente o cuando ésta se administra -
excesivamente fría o contaminada.
• Parásitos del aparato digestivo: es la
causa más frecuente de cólico en los
caballos: - hasta un 30% en animales
estabulados y el 90% en animales en
libertad.
• La desparasitación rutinaria disminuye la
presentación de cólicos de forma
considerable.
SÍNTOMAS DE LA
ENFERMEDAD
Si un caballo sufre un cólico, dará signos
evidentes de ello. Conviene estar atentos,
cuanto antes interceptemos la enfermedad,
mayor posibilidad tendremos de sanar al
animal.
En primer lugar es importante la observación
del estado general y del comportamiento del
equino durante algunos minutos. Un caballo
con un cuadro de cólicos dará claros
síntomas de inquietud: se dirige de un lado
a otro del box o piquete, escarba o rasca el
suelo, efectúa cambios frecuentes de
posición (se acuesta y se levanta), expresa
su dolor con miradas angustiosas orientadas
hacia los flancos, tiende a echarse con
cautela o de manera brusca y suele
revolcarse.
En caso de que sospechemos que existe la
enfermedad, deberemos observar otra serie de
signos importantes:
• El tamaño del abdomen (aumento de uno o
ambos lados), las heridas y los traumatismos
que se producen por el intenso dolor.
• La presencia de comida en el comedero.
• Ausencia de orina en la cama.
• Posibles dificultades para orinar.
• Modificaciones en la materia fecal.
• Sudoración intensa, con importante pérdida
de agua y los electrolitos (que si no se
reponen conducen a un estado de shock).
LA MEJOR CURA, LA
PREVENCIÓN
Como con cualquier enfermedad, prevenir la
aparición del cólico es siempre la mejor
opción. Para ello es necesario disminuir las
causas que predisponen a desencadenar un
cuadro de este tipo.
Procuraremos corregir las alteraciones de
los dientes, deberán efectuarse tratamientos
contra los parásitos gastrointestinales y se
proscribirán las bebidas frías.
Deberá controlarse estrictamente el
racionamiento, es decir, la calidad y la
cantidad de los alimentos suministrados.
Conviene recordar que los equinos son
sumamente sensibles a cualquier alteración
en su alimentación, que puede ser una de las
principales causas de enfermedad. Si el
caballo se encontrase estabulado, será
conveniente distribuir el alimento en varias
tomas al día.
Debemos recordar que los caballos, por sus
características anatómicas, no pueden
vomitar, por lo tanto, se puede producir una
dilatación gástrica, con el riesgo de
ruptura del órgano y posterior muerte.
Si el cólico es detectado a tiempo, el
animal sanará casi con total seguridad. Que
su estado sea el adecuado tras la enfermedad
dependerá de diferentes puntos, como la
propia causa que provocó el cólico, la
rapidez con que se reconocen los primeros
síntomas, la realización inmediata de un
adecuado tratamiento, la respuesta al
tratamiento efectuado, la presencia de
complicaciones generales (deshidratación,
shock, etcétera), el restablecimiento de la
fisiología gastrointestinal normal...
Autor: Carlos Andres Campiño Lopez, Ing.
Zootecnista. Narino, Colombia.
Tomado de
www.engormix.com
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