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CABALLOS Y NIÑOS
Un buen caballo es un maestro excelente para los niños.
El ser dueño de un caballo es una
responsabilidad inmensa. Aunque también
puede ser una de las mejores inversiones para el beneficio de
sus hijos.
La participación en el cuidado del caballo
instruirá al niño con algunas de las cosas que necesitará para
triunfar como adulto – responsabilidad, cómo cumplir con
un compromiso, lealtad, habilidades de organización y administración, y
paciencia.
El preocuparse por las necesidades de un
caballo provee lecciones diarias sobre
el esmero desinteresado por el bienestar ajeno.
Cuando los niños comprenden que la calidad de
vida del caballo que aman depende de ellos y de sus
familias, el cuidar del caballo les brinda un sentido de logro
y autoestima.
A continuación encontrará algunos consejos que
le ayudarán a sus hijos a
aprender más de los caballos.
1. Ayúdele a su hijo a establecer una
relación con los caballos:
-
Léale y cuéntele historias de caballos.
-
Pase tiempo en familia alrededor de
caballos, saliendo a una actividad libre
de estrés, como alimentar el caballo con zanahorias o manzanas.
-
Involucre actividades que el niño pueda
disfrutar con los caballos.
Por ejemplo: Si a su hijo le gusta ir de pesca, vayan cabalgando hasta
ese
buen lugar para pescar; si a su hijo le gusta coleccionar insectos y
cosas
salvajes, tomen un paseo a caballo a través de un área silvestre.
2. Sáquele el máximo provecho a la
participación de su hijo con los caballos:
-
Enséñele técnicas y comparta información
con él en cada oportunidad. Como
por ejemplo qué observar, cómo asear y cómo guiar el caballo,
instruyendo así a su hijo sobre el
tratamiento y cuidado apropiado.
-
Haga énfasis en la seguridad. Enséñele
medidas de seguridad alrededor de
los caballos y constantemente recuérdeselas. Ayúdele a su hijo a
identificar problemas de seguridad desde el punto de vista del caballo.
-
Encuentre maneras creativas para ilustrar
la importancia de seguir las reglas. Por
ejemplo: ver el caballo parándose en uno de los zapatos viejos de su
hijo para demostrar lo pesado que es un caballo.
-
Enfatice la importancia que tiene el
cuidar de un caballo. Explíquele que el
caballo no puede cuidarse por sí solo y es por eso que necesita de su
familia para que lo alimenten, le den de beber, lo limpien, lo ejerciten
y le mantengan su corral limpio.
3. Diviértanse con sus caballos:
-
Los niños se mantendrán interesados en los
caballos siempre y cuando los
estén disfrutando. Tenga en cuenta lo que sus hijos desean, ya sea que
quieran participar en exhibiciones de caballos, tomar lecciones de lazo,
salto o montar en desfiles locales. Las oportunidades que traen consigo
dichas experiencias sobrepasan cualquier dificultad o inconveniencia.
No solamente es diversión para los niños, sino también oportunidades
para aprender sobre cómo fijar y trabajar por las metas. Ellos obtienen
lecciones en cómo dar lo mejor de sí mismos, en el trabajo en equipo
y en el deporte. Puede que el niño nunca gane un campeonato, pero lo
que él aprendió a través de su participación puede influir su futura
interacción social, incluso su carrera profesional.
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