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No le enseñes a tu caballo comportamientos malos o
peligrosos.
Ing.
Jorge Gonzàlez P.
Es muy frecuente que sin saberlo en la diaria relación con nuestro caballo
le enseñemos patrones de comportamiento o actitudes que sean inadecuados o
molestos y que incluso con el tiempo algunos puedan llegar a ser peligrosos.
Esto se debe a que los caballos aprenden por asociación de ideas,
repetición de acciones y búsqueda de confort y que nosotros por
no estar conscientes de lo que en ese momento le estamos equivocadamente
enseñando, con el paso del tiempo formamos un caballo al que consideraremos
mañoso. Para explicar esta idea a continuación expondremos tres
sencillos y comunes ejemplos.
1.-
Sales de cabalgata por varios días y al llegar al mismo lugar o distancia
das la vuelta e inicias a trotar o galopar de regreso a la caballeriza o
granja. Lo que sucederá es que tu caballo en las siguientes ocasiones
llegando al punto o distancia donde regresaste las veces anteriores,
buscará dar la vuelta e iniciara a trotar, galopar o correr de regreso
y no admitirá regresar caminando relajado a casa. Se necesitará
después un jinete experimentado que pueda controlar y corregir ése
comportamiento aprendido.

Aqui lo correcto sería
cambiar siempre o frecuentemente de rutas para andar y regresar a
diferentes distancias dentro de cada ruta y si se gusta de trotar, galopar o
correr procurar no hacerlo ya estando cerca de regreso a casa, lo
recomendable es hacerlo en el camino de ida buscando regresar con el
caballo caminando relajado.
2.- Trabajas a tu
caballo en el area ò lugar acostumbrado, ya sea arena, pista de salto etc,
por varios días y
al terminar los ejercicios siempre justo frente a la misma puerta, te
bajas y le aflojas la montura y te sales de la arena para
desensillarlo. Parecería que es lo normal, sin embargo lo que sucederá es
que en las siguientes ocasiones que estés trabajando a tu caballo, en cuanto
te acerques a esa puerta buscará pararse y tendrás que estar trabajando
lejos de ahí para no batallar con ese comportamiento molesto (que sin saber
le enseñamos).
Para evitar este
comportamiento ó para corregirlo se debe buscar realizar ejercicios con un
patrón diferente cada día para que no adivine cual es el último y
terminarlos siempre en diferente lugar de la arena ò pista, enfriarlo
caminando dentro del area de entrenamiento unas veces y otras afuera ,
bajarte y aflojarle la montura en diferentes áreas, unas veces adentro y
otras afuera, tener al menos dos puertas para ir cambiando por donde se
entra y por donde se sale. Es conveniente también que algunas veces a
mitad del ejercicio salgas de la arena, realices algún ejercicio ó
movimiento afuera y regreses a seguir trabajando para que no signifique que
al salir se acabó la atención al jinete y hay que relajarse.
3.- Al ir al subirte
al caballo tomas el estribo, él inicia a caminar y apurado con un movimiento
ágil ó a brinquitos logras montarte para iniciar tus ejercicios, practica,
cabalgata etc. Esto se repite varias veces. Lo que le has enseñado a tu
caballo es que lo correcto es iniciar a caminar en el momento en que el pie
está en el estribo, no en el momento en que estés correctamente montado y
reciba la orden de iniciar el movimiento. Lo que pueda pasar es desde lo más
simple, que batalles para subirte varias veces ó que no haya forma de
subirte si no te detiene el caballo alguien más, no se diga el riesgo de que
tu pie quede atorado en el estribo con un caballo en movimiento, que
se asuste y … peligroso, ¿verdad?
En el
tercer ejemplo la solución es subir únicamente la punta de la bota al
estribo y si el caballo inicia a andar, bajar el pie y desde el piso tomar
las dos riendas jalando hacia atrás hacerlo cejar ( caminar hacia atrás)
incomodándolo con pequeños jalones repitiendo la palabra woo, haciéndolo dar
dos ó tres pasos hacia atrás. A continuación volver a poner la punta
del pie en el estribo diciendo la palabra woo, si el caballo avanza se
repite las veces que sea necesario el ejercicio hasta que el caballo este
quieto esperando a ser montado. Una vez que se logre montar con el
caballo quieto, no avanzar, acariciarlo y dejarlo relajarse y comprender la
situación, bajarse del caballo e intentar subirse y bajarse al menos tres
veces para luego ya iniciar a caminar. Este ejercicio se debe hacer cada
día que el caballo vaya a ser montado hasta que lo haga perfecto, se puede
incluso hacerlo después en etapas, parándose un momento en el estribo
antes de montar. Lo recomendable es hacer el ejercicio en ambos lados.
Así con ésta misma lógica debes tratar siempre que el caballo no pueda
asumir ó adivine lo que sigue y siempre con ejercicios que sean divertidos
para ambos, procurando una buena comunicación humano caballo.
A los amantes del
caballo…. Hasta la próxima.
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